11 de diciembre de 2009

Entrada de prueba

El acuerdo entre la Unión Europea y Marruecos en materia agrícola puede tener consecuencias muy graves para la agricultura española. Dicho acuerdo establece prácticamente el libre mercado entre la UE y Marruecos para todo tipo de frutas y hortalizas excepto tomate, calabacín, pepino, ajo, clementina y fresa, e incluso para éstos últimos se han aumentado los cupos, es decir, la cantidad de producción que Marruecos puede exportar a Europa, de manera espectacular.

La decisión es incomprensible, ya que Marruecos ha estado incumpliendo el anterior acuerdo durante años, superando los cupos permitidos e introduciendo su mercancía por debajo de los costes establecidos, mientras el gobierno español miraba hacia otro lado. La agricultura española ha vuelto a ser moneda de cambio en las negociaciones UE-Marruecos, mientras que la favorecida ha vuelto a ser la agricultura continental, ya que, a cambio del acuerdo, Marruecos permitirá la entrada en su territorio de cereales y leche europeos, producidos principalmente en el centro y el norte de Europa.

En España las comunidades más perjudicadas serán Canarias, Andalucía, Extremadura, Murcia y la Valenciana. En especial el sector de los cítricos, ya que habrá entrada libre de naranjas marroquíes en nuestro territorio y se aumenta en un 34% el cupo de clementinas que, para más gravedad, entrarán en plena campaña de la clementina valenciana, lo que hundirá los precios y arruinará aún más a nuestros agricultores.

Ante esto, DN denuncia:

- Que el acuerdo se ha firmado de espaldas a los agricultores y que éstos han sido engañados por el gobierno, que les aseguró hace apenas unas semanas que el acuerdo no iba a llevarse a cabo.

- Que Zapatero, más que el presidente español, parece el embajador de Marruecos en España, ya que cede ante el país alauita en todo: agricultura, venta de armas a Marruecos, inmigración, Sahara, islamización de España...

-Que si bien es cierto que el gobierno español es muy responsable de la situación, en la UE es mayoritaria la derecha y que el primer acuerdo UE-Marruecos fue en 2003, gobernando el PP en España con mayoría absoluta.

- Que esto es sólo el principio, que detrás de Marruecos vienen Argelia, Egipto, Túnez, Jordania y, de remate, la entrada de Turquía en la UE, lo que sería el fin de nuestra agricultura. Incluso el Mercosur está pendiente de un acuerdo agrícola con la UE. Una vez establecido el precedente con Marruecos, la UE ya no tiene argumentos para no hacer lo mismo con todos ellos.

- Que los empresarios que están llevando a cabo todas esas nuevas plantaciones en el norte de África son europeos, sobre todo españoles y franceses.

- Que el Plan Verde(plan para la expansión de la agricultura marroquí) es financiado por la UE, es decir, los españoles están pagando de su bolsillo la destrucción de su propia agricultura.

- Que los productores de Marruecos y del norte de África no cumplen las leyes laborales, medioambientales y de sanidad alimentaria que se les exigen a los productores españoles.

- Que España va camino de perder algo tan básico como la soberanía alimentaria y del peligro que supone depender de países norteafricanos en los que el islamismo está en pleno auge.

- Que los mismos neocons derechistas que en España van de “patriotas”(Losantos y compañía) no han dicho ni una palabra sobre este acuerdo y no lo han hecho porque están a favor. Es curioso que, yendo de anti-islámicos, estén a favor de que España dependa para comer de países islámicos.

- Que no se entiende que los países norteafricanos exporten su comida a los países al norte de sus fronteras cuando al sur tienen a cientos de millones de personas pasando hambre.

DN pide:

- Que se aplique el principio de preferencia comunitaria en Europa.

- Que nuestros políticos, en especial los del Levante, dejen ya de una vez sus locuras mega-urbanísticas y se pongan de una vez a crear una agricultura fuerte, ya que hay negros nubarrones en el horizonte(crisis económica y energética) y que perder nuestra soberanía alimentaria en ese contexto es un suicidio colectivo.

- Que no nos negamos a la entrada en nuestra fronteras de ciertos productos alimenticios foráneos, pero exigimos certificado de importación para saber lo que entra y a qué precio, y que se cumplan las mismas condiciones laborales, sanitarias y medioambientales en sus países que en el nuestro.

- Al PSOE, que explique de una vez cuál es su relación con Marruecos y si recibe algún tipo de financiación de este país, porque de otro modo no se entiende su apoyo constante a las demandas del país magrebí.